Lápida de Windows XP

¿Debo abandonar Windows XP? – ¿Realmente es conveniente?

Lápida de Windows XP

Mucho se está hablando, publicitando y diciendo por todas partes sobre «La muerte de Windows XP«. ¿Realmente debemos abandonar Windows XP, y actualizar nuestro equipamiento informático? – ¿No será todo esto simplemente un «sacacuartos»? ¿No será una treta de la industria informática para que gastemos dinero sin más? – Esto es algo que mucha gente nos pregunta y no sin algo de razón en el fondo. Y más aún en estos tiempos en los que el dinero escasea y hay que meditar antes de realizar cualquier inversión por pequeña que sea. ¿Por qué abandonar Windows XP si funciona bien? – Esta es la pregunta.. Pero la cuestión es, si realmente funciona tan bien como nos decimos.

Para ponernos en contexto intentaremos explicar lo mejor que sabemos qué supone continuar usando Windows XP. Para ello vamos a hacer un ejercicio de riesgo, estableciendo ciertas analogías con lo que sería un vehículo comercial (una furgoneta) para una empresa de repartos, y lo que es un sistema operativo para un equipo informático en el que alojamos y procesamos los datos de nuestra compañía.

Supongamos que ACME, nuestra compañía de reparto de paquetería necesita una pequeña furgoneta de reparto para sacar adelante nuestro negocio. Supongamos que ya tenemos esta furgoneta y que tiene 4 años. Durante toda su vida debemos hacerle su mantenimiento: cambiamos regularmente filtros, aceite, correas, pastillas de freno, neumáticos cuando se gastan.. en fin: todo lo necesario para que siga prestando servicio sin problemas.

Tenemos unos gastos de mantenimiento del vehículo, que con la edad del mismo van aumentando por desgaste del mismo. Según el trato, los kilómetros, etc. el desgaste será mayor o menor, pero en todo caso la probabilidad de averías también es mayor según aumenta la edad del vehículo y los costes de mantenimiento también suben con la edad. El tiempo que pasa en el taller y por tanto, improductivo -porque mientras está en el taller no está haciendo repartos- del vehículo aumenta, y por tanto, no es ya que nos cueste más dinero mantenerlo sino que además el tiempo que lo podemos usar para trabajar cada vez es menor, lo cual también es un coste añadido, ya que si no podemos repartir o alquilamos una furgoneta de sustitución (otro coste más) o bien no repartimos (dejamos de ganar dinero).

En otras palabras: la furgoneta -que al final no deja de ser una herramienta de trabajo- empieza a ser cada vez menos productiva y al mismo tiempo se hace más cara de mantener. Por tanto, la ecuación de eficiencia de dicha herramienta baja tanto, que la mayoría de los profesionales del transporte no suelen alargar la vida de sus vehículos más allá de los 4-5 años. Es posible incluso que no dé averías y que la cuidemos muchísimo, pero realmente ¿nos va a compensar usar tecnología tan antigua? – ¿Y si sumamos todos los costes, como son el exceso de consumo de combustible, la reducida capacidad de carga, incomodidad, carencias en seguridad activa y pasiva, etc.? – Lógicamente en ACME podemos continuar con nuestra vieja furgoneta Siata, pero no tiene por qué ser realmente la mejor idea y seguramente no es la más rentable.

Furgoneta Antigua Funcionando

Esta misma forma de actuar de los profesionales ¿se produce también con los equipos informáticos en las empresas? – ¿Las pymes españolas actualizan sus herramientas de trabajo cuando empiezan a ser cada vez más improductivas? – ¿Qué implicaciones tiene no hacerlo?

Analizando el caso concreto de Windows XP, poniendo en contexto «histórico» la plataforma, podemos decir que XP es un sistema operativo que tiene la friolera de 11 años. Esto, para una furgoneta que se usa a diario es mucho tiempo.. Demasiado tiempo seguramente, si tiene un uso empresarial. Para un sistema operativo y una plataforma informática es como mínimo, mucho tiempo también.

En cambio, cuando estamos hablando del ordenador en el que generamos y manejamos información vital de nuestra compañía, (facturas, contabilidad, documentos de análisis y consultoría, informes, etc.) o simplemente en dónde ejecutamos nuestro software de venta o gestión, ¿Se tiene la misma percepción que se tendría si estuviéramos hablando de un vehículo comercial?

¿Tiene el ordenador componentes mecánicos y electrónicos que se desgasten y que fallen, con el uso y el tiempo? – Pues diríamos que sí.. ¿No fallan acaso las fuentes de alimentación, los discos duros, procesadores, etc.? – Pues sí; Sí que falla.. El hardware falla, pero no siempre de forma «dramática» (es decir: en forma de «apagón» o de que el equipo no arranque).. Muchas veces falla provocando anomalías de funcionamiento, y comportamientos erráticos.

Por otra parte, el software, la capa de programación, entre la que se encuentran tanto el propio sistema operativo (Windows XP) y las aplicaciones que usamos, como tal, no se desgastan; No tienen un desgaste físico, pero sí que es cierto que deben adaptarse a nuevos requerimientos.. Por decir algo muy sencillo: La internet de hace 11 años ni se parece a la de hoy día; Ni tiene los mismos requerimientos de potencia de cálculo en el navegador que hoy día. ¿Crees que Windows XP está preparado para soportar abrir 5 pestañas en un navegador relativamente moderno, de forma segura, y además seguir funcionando con tus aplicaciones de siempre?

¿Y lo que tardan en arrancar las máquinas antiguas? ¿O en simplemente abrir una hoja de cálculo? ¿Realmente estamos explotando y amortizando a tope el material informático -como muchos piensan- o estamos tirando a la basura el tiempo y la productividad nuestra y de tus empleados? ¿Os suena eso de ir a tomar café mientras arranca el ordenador? 😉 – ¿Cuánto vale todo ese tiempo desperdiciado al cabo de las semanas, los meses, y los años?

Debemos plantearnos si realmente es rentable continuar trabajando con un sistema como Windows XP. Seguramente habrá casos en los que sí: Ahí tenemos los casos de cajeros automáticos y organizaciones gubernamentales con sistemas específicos muy concretos, que van a pagar a Microsoft por una extensión del soporte hasta 2019. (Por cierto que se ha descubierto cómo activar estas actualizaciones en otros Windows XP) – Pero para la mayoría de las pequeñas y medianas empresas, y más con el reducido coste de los PCs actuales, ¿no vale la pena al menos planteárselo?

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