Un círculo virtuoso: adquisiciones mediáticas de empresas de ciberseguridad

En los últimos tiempos estamos asistiendo a cómo el panorama de la ciberseguridad se va animando a pasos agigantados. Por un lado las empresas de ciberseguridad son cada vez más requeridas por una miríada de empresas e instituciones temerosas que un ciberataque las hunda. Por el otro, y decididamente relacionado con lo anterior las empresas de ciberseguridad presentan cada vez un atractivo mayor para fondos de inversión y capital privado. En este post vamos a ver dos casos destacados que ilustran este imparable auge.
 

De cómo Facebook tiene que comprar una empresa de ciberseguridad para sobrevivir

No es necesario explicar la importancia que tiene para Facebook la protección de los datos personales. Sin ir más lejos, recientemente vivió una gran crisis de reputación por una brecha de seguridad que afectó a 29 millones de usuarios en septiembre. La empresa de Zuckerberg tiene ante sí el enorme reto de garantizar la integridad de los perfiles de los usuarios y de su información. Por ello son muy conscientes que las suplantaciones de identidad y los accesos no autorizados son la principal amenaza que afrontan.

En estas circunstancias todo apunta a que antes de que termine 2018 van a adquirir una empresa de software que les permita avanzar en esta securización de la red social. Están en conversaciones con varias interesadas y n0 será necesario mucho tiempo para que sepamos cuál es la elegida. Además, tienen el inequívoco estímulo del gobierno de Japón, que la semana pasada urgió a la compañía a que mejorara la seguridad de los datos personales.

Nos cabe la duda que esta maniobra tenga por único fin mejorar la imagen de la marca. Y es que la reputación y confianza de Facebook ha caído últimamente a causa de estas brechas y filtraciones. Pero lo cierto es, que fachada o real, parece que la de Silicon Valley se empieza a tomar en serio la ciberseguridad.
 

De cómo las empresas de capital privado compran empresas de ciberseguridad para ganar más

Thoma Bravo, LLC, importante fondo de inversión norteamericano protagoniza estos días una de las noticias más comentadas en el panorama financiero. 2.000 millones de dólares son los culpables, una cifra similar al valor de NH Hoteles por ejemplo. Thoma Bravo ha decidido sumar a su importante cartera de inversión a la especialista en ciberseguridad californiana Imperva. Si lo ponemos en el contexto del mundo tecnológico Facebook compró Instagram por 1000 millones. Estos 2.000 de Imperva dan idea de lo abultada de la operación.

Otras operaciones no han sido tan mediáticas, y muchas han sido protagonizadas por Start-Ups. Pero de lo que no hay duda es que los siempre bien informados fondos de inversión apuestan fuerte por la ciberseguridad. Blackstone ha entrado en rondas de financiación de proyectos como Preempt Security Inc (17 millones). Glilot Capital Partners va a invertir 110 millones de dólares en proyectos de ciberseguridad. Y Cerberus Capital Management anunció la constitución de Cerberus Technology Solutions. Cerberus espera desarrollar unidades operativas especializadas en servicios de asesoría e inversión en una variedad de sectores tecnológicos como la ciberseguridad. En suma, el interés es creciente y la rentabilidad de las operaciones asegurada.
 

Un círculo que se retroalimenta

Y qué tendrá que ver la rentabilidad de un fondo de inversión con mi seguridad, o la de Facebook. Todo. Vamos a explicarlo al revés, ¿qué sucedería si los fondos no quisieran ni oír hablar de la ciberseguridad? En primer lugar que no habría dinero disponible para que surgieran nuevas. En segundo que no habría dinero para que las Start-Ups abandonaran el estado embrionario y crecieran. Y tercero, la confianza y demanda de los mercados y clientes sobre las empresas de ciberseguridad decaería. La confianza de los mercados alude a esa natural aversión al riesgo de las personas, si hay riesgo no compramos. Si grandes corporaciones invierten en ciberseguridad es natural que la confianza se traslade a unidades empresariales menores. Por tanto, si fondos de inversión compran Ciberseguridad están dando una merecida confianza a estas empresas.

La I+D que requieren las empresas de ciberseguridad precisa de un mercado dinámico que se ciberproteja. Ahí entra en escena Facebook. La red social es un gran espejo en que se miran millones de personas y miles de empresarios. La decisión del gigante de interiorizar la ciberseguridad en el core de su negocio no puede dejar de ser una gran noticia para el sector.

No debemos extrañarnos si el valor de las empresas dedicadas a esta noble tarea se dispara el año que viene. Son pocas y la demanda es enorme. ¿Y quiénes van a canalizar esa nueva inversión? Justo, muchas de las operaciones serán ejecutadas por fondos de inversión. Y vuelta a empezar el ciclo de I+D e integración. A la larga todos ganamos; bueno, salvo los ciber delincuentes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.