Buenos propósitos este año para mejorar tu ciberseguridad

Queremos terminar este primer mes del año con una publicación diferente. Normalmente un blog de ciberseguridad se hace eco de las numerosas amenazas que circulan por la red, así como de las múltiples noticias relacionadas. Hoy, sin embrago, queremos haceros reflexionar. Reflexionar sobre la importancia real de la Ciberseguridad en mayúsculas. Veremos cómo no solo afecta a la oficina en que trabajamos. También tiene mucho que decir la seguridad en casa, o en el coche. Así que sin más preámbulo pasamos a desgranar el asunto. ¡Esperamos que con este post podáis empezar el año con buen pie!

  • Las contraseñas son tus aliadas. Sabemos que es una tortura tener una contraseña para cada servicio. Pero es casi obligatorio que así sea. Hemos oído como han hackeado cuentas de múltiples empresas. Si usamos la misma contraseña en varias cuentas le estamos dando al pirata la llave a nuestro LinkedIn, Gmail, Fintonic, Outlook, PayPal, Amazon, eBay… en suma. Nos pueden desnudar figuradamente. Y desfalcar también. Propósito 1: Una contraseña para cada cosa y una muy fuerte y fácil de recordar para el gestor de contraseñas que nos hará el trabajo sucio (recordarnos en cada web su contraseña).
  • Las copias de seguridad no son un capricho caro. Ya sea en la oficina con el trabajo de la semana o en casa con las fotos de las vacaciones tienes que tener una copia de seguridad. Hoy en día además de los discos extraíbles existen las Nubes. Este último método te permite despreocuparte físicamente de las copias. Automatízalas y duerme tranquilo. Propósito 2: analiza qué archivos y con qué frecuencia merece tener asegurados y valora el espacio que ocupan. Esto determinará el método de copia necesario.
  • El email es tan útil como peligroso. Si bien el correo electrónico es tu gran aliado en las compras online, en tu correspondencia privada y en el registro en múltiples webs, también es muy peligroso. La inmensa mayoría de los ataques informáticos se propagan por el email. Propósito 3: ten precaución al abrir emails sospechosos, categorízalos como SPAM y haz limpias frecuentes. Metafrase te puede ayudar con filtros más potentes y soluciones todo en uno para el email. También podemos ayudarte a protegerte del Phishing.
  • Los ordenadores, móviles y tabletas no llevan antivirus gratis de serie. No te engañes con programas preinstalados gratuitos. En un símil automovilístico estas preinstalaciones serían los anclajes del cinturón, pero no iríamos abrochados hasta que pagáramos por un software de seguridad de calidad. Y esto aplica a Windows, Android y Mac. Propósito 4: revisar nuestros antivirus y ser conscientes que a lo mejor no tenemos una solución muy solvente, aquí tienes un buen ranking.
  • Este tema ya es más complejo, pero es imprescindible tenerlo en cuenta. Tenemos muchos periféricos conectados a la red: webcams, impresoras, cajas registradoras, dispositivos portátiles… Y lo más probable es que no estén protegidos de ninguna manera. Por ejemplo, las impresoras son muy vulnerables y nos pueden poner en grandes aprietos. Propósito 5: revisar nuestra impresora: ¿está actualizada? ¿tiene algún mecanismo de protección? ¿Tenemos un firewall en la empresa o en casa que proteja a la impresora o a otros equipos vulnerables?

Queremos induciros a reflexionar sobre las implicaciones que tiene tener conectado a internet absolutamente todo 24h. Muchas de estas amenazas a nivel hogar podéis mitigarlas vosotros mismos, pero algunas requerirán que contéis con la ayuda de profesionales de la ciberseguridad. Ellos son los mejores conocedores de las amenazas específicas que podéis tener y podrán asesoraros.

Estamos en una época de cambios en la que convive el mundo digital con soluciones analógicas de las cuales ya conocemos sus debilidades. ¿Acaso el buzón de casa no tiene una llave?, y ¿la tarjeta de crédito no requiere un PIN? ¿No tenemos una puerta acorazada con dos cierres y un Fac en el portal? Es momento de asumir que pasada la sorpresa de los primeros años de la irrupción digital toca protegernos al menos con el mismo celo con el que protegemos nuestras pertenencias físicas.

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