Protégete y asegura tu vida digital en un rato

Se acercan las vacaciones y probablemente contemos con algunos días de descanso estival que nos permitimos la confianza de sugerirte aproveches para poner en orden tu vida digital. Y hablamos de orden antes que de protección porque lo primero que tenemos que hacer en este apasionante reto de mantenimiento y seguridad digital es saber qué tienes, cómo lo tienes y dónde lo tienes.

Hoy en día guardamos fotos, facturas, contraseñas y archivos varios en multitud de dispositivos. Ya sea en discos duros, unidades extraíbles o en la nube, nuestros archivos están ahí al alcance de (casi) cualquiera. Este primer paso de ordenar apela a la lógica: si no sabemos que tenemos difícilmente vamos a definir unas medidas de protección para ellos. Es más, tal vez algunos datos deban ser eliminados cuanto antes.

Cuatro sencillos pasos

Por ello una vez hemos identificado qué archivos manejamos y cómo de sensibles son ya podemos ponernos manos a la obra. Vamos a definir 4 pasos que iremos superando hasta llegar a un nivel óptimo de seguridad y confidencialidad. Estos serán:

1. Verificar el estado de seguridad de tus dispositivos.

2. Verificar que tus comunicaciones y la navegación en internet son seguras.

3. Autenticación de doble factor.

4. Cifrar tus datos.

 

Verificar el estado de tus dispositivos

Entremos pues en faena con el primer punto, verificar el estado de seguridad de tus dispositivos. Ya sea a nivel particular o profesional la seguridad de tus dispositivos es la primera barrera ante robos de datos, espionaje o filtraciones. A nadie le gusta que su ordenador o móvil sea accesible a cualquier transeúnte. Nuestra nómina, las fotos graciosas de la boda de un amigo, o una declaración de la renta, son datos absolutamente confidenciales.

Para garantizar que sólo tú seas capaz de verlos hay que implementar varios procesos, pero el más sencillo es verificar que tu PC, Mac, móvil o tableta están protegidos por una contraseña de acceso. Alfanumérica, numérica o un patrón son los tipos más habituales, y es imprescindible que tengas una. Es a tu ordenador lo que la cerradura a una puerta. Si ya estás saturado de ellas, o la complejidad requerida para estas hoy en día te abruman utiliza un gestor de contraseñas para no olvidarlas nunca más.

 

Navegación y comunicación seguras

Llegados aquí ya tenemos nuestro dispositivo protegido y solo accesible bajo contraseña; ¿Y ahora qué es lo que solemos hacer? – Lo más habitual suele ser abrir un navegador y navegar por internet. Por si no lo sabéis la navegación por internet no es anónima, y los proveedores de internet y las webs que visitan saben tu IP e incluso tu identidad digital mediante las famosas cookies. ¿Y qué pasa? A priori no pasa nada, eres uno más de los millones de internautas de la red. Las precauciones hay que tomarlas cuando dejamos datos personales, mensajes o compramos online. En estos casos tenemos que verificar que la web por la que navegamos está cifrada. Para saberlo solo hay que fijarse en que al lado de la URL o nombre de la web aparezca: un candado, que ponga es seguro o aparezca el https.

Cualquiera de los tres indicadores nos indica que la comunicación que mantenemos con esa web está cifrada. Nuestros datos personales solo le llegaran a quien hayamos decidido proporcionárselos. Si aún así quieres pasar absolutamente de incógnito rechaza los modos privados e incógnito de los navegadores. En realidad solo te ocultan como usuario el historial y las cookies. En su lugar emplea soluciones como Tor Browser, en el cual tus datos no van directamente del punto A al punto B, sino que van pasando por un número de nodos aleatorios hasta que llegan al destino.

Esta necesidad de cifrado es aplicable de igual modo al correo electrónico. Es preciso que comprobemos que nuestro proveedor de correo electrónico nos esté proporcionando un servicio cifrado. Si tienes Gmail, Office 365, Yahoo, etc., tranquilo, viene por defecto. Por el contrario si tienes tu propio dominio o servidores verifica que el correo esté cifrado. Prácticamente decimos y enviamos todo por email, si nos lo interceptan, aunque sea fortuitamente, por lo menos así sabemos que será absolutamente ilegible.

 

doble autenticación

 

Autenticación de doble factor

Y en todos estos casos es muy recomendable que no fiemos toda nuestra seguridad a una contraseña. Desafortunadamente podemos ser víctimas de un robo masivo de datos como se han dado sonoros casos en los últimos tiempos. Para dar carpetazo a los accesos no autorizados nada mejor que activar en Google, Facebook, Dropbox… la doble autenticación. Gracias a este método cada vez que un usuario se conecte desde un dispositivo desconocido o nuevo le va a pedir que verifique su identidad mediante el envío de un código vía SMS o App a nuestro móvil. Por ello solo nosotros podremos acceder aunque nos roben la contraseña.

Cifrado de datos

Por último cifra tus datos. En realidad en el primer punto no hemos sido sinceros del todo. Que tengas una contraseña de acceso no significa que no puedan acceder a tus datos. Con un mínimo equipamiento como un USB de arranque un portátil es totalmente vulnerable. Sin la contraseña no podemos arrancar el sistema operativo, pero con un USB de arranque o extrayendo el disco del ordenador podremos acceder a la estructura de archivos y copiar o eliminar lo que queramos. Afortunadamente para el disco interno del ordenador tanto Windows 10 como Mac tienen soluciones propias y fiables.

Windows con BitLocker, incluído en las versiones profesionales del sistema operativo. Y en Mac es igual de sencillo y recibe el nombre de FileVault. Estas soluciones convierten tu disco duro en un trozo de metal inútil si no se descifra con la clave. Por ello es imprescindible no perderlas nunca.

La limitación de estos sistemas nativos llega, no obstante, en el momento que la información sale de nuestro disco interno. Estos sistemas no son capaces de cifrar USBs extraíbles, discos duros externos, servidores, datos en la nube… Es decir, no cubren gran cantidad de los datos que movemos en el día. Para ello debemos emplear sistemas específicos de cifrado como los que ofrece Metafrase.

Probar uno de ellos en su versión gratuita (con ciertas limitaciones) puede ser la mejor manera de convencerse de la seguridad y tranquilidad que dan estos sistemas de cifrado. Si todos nuestros dispositivos están cifrados, nadie, incluso si nos roban físicamente la unidad de disco podrá acceder a los datos. Y si eres una empresa o autónomo de cara a la protección de datos puedes estar tranquilo.

Esperamos que después de estos consejos ya puedas hacerte idea de lo sencillo que es estar protegido. Y cómo unos pocos pasos pueden llevarte de la total indefensión a una seguridad que ya querrían para sí muchas organizaciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *