¿Son mis contraseñas seguras?

A buen seguro la respuesta ya la has acertado, y es: «no». La mayoría de los usuarios hoy en día disponemos de multitud de contraseñas, y muchas de ellos no tienen la seguridad necesaria, y además incluyen datos como nuestro nombre o nuestra fecha de nacimiento, lo que es fácilmente detectable por los cibercriminales.

Además, cada vez es más frecuente el robo de datos y de contraseñas, así como otras técnicas como el phising para tratar de hacerse, por ejemplo, con nuestros datos bancarios, y poder realizar así transferencias al libre albedrío de los delincuentes. Un ejemplo claro, ha sido la reciente y recurrente filtración de datos a través de aplicaciones de terceros para robar contraseñas de Facebook:

Robo de miles de contraseñas de Facebook

Como escribir una contraseña correctamente

Lo primero es tener claro que a más número de caracteres, mayor seguridad. Una contraseña con 18 caracteres, será mucho más segura que un PIN code de solo 4. Por ejemplo, a un hacker avezado, piratear una contraseña de 4 dígitos le puede llevar menos de dos segundos, mientras que una contraseña de 18 caracteres, combinando números, letras mayúsculas, minúsculas y símbolos, le puede llevar hasta 7 quatrillones de años.

Fuente: Hive Systems

Ejemplo de contraseña fácil de hackear: 9320

Ejemplo de contraseña difícil de hackear: 3kTu-8tGh-pOI8-DFY4-0Pl1

Algunos navegadores como Safari, ya nos sugieren ellos mismos una contraseña segura al darnos de alta en una nueva web o servicio, y si no, disponemos de aplicaciones que nos permiten generar contraseñas seguras, como https://www.lastpass.com/es/features/password-generator.

Los sistemas operativos y las últimas versiones de los navegadores, ya tienen un gestor de contraseñas que nos permiten guardarlas, a la vez que estas están protegidas por una clave maestra, que es la de nuestro número de cuenta, y esta debe ser lo suficientemente segura, y a poder ser, disponer de un sistema de doble autentificación, donde el más común es un mensaje al número de móvil, aunque también se puede activar mediante el escaneo biométrico o la huella dactilar en nuestro teléfono portátil.

La Compañía de Cupertino (Apple Incorporated), en su última actualización ha incorporado también mejoras para evitar el phising y las filtraciones de datos, precisamente a través de estas dos aplicaciones.

El Sistema consiste en la aplicación del estándar FIDO (Fast Identity Online). El sistema es similar al de doble clave, realizando una verificación del sitio de destino cuando tratamos de acceder, quedando sujeta nuestra identificación al requisito de que la web o site visitado sea exactamente el que corresponda con nuestra clave.

En un futuro no muy lejano, ya no será necesario continuar creando cientos de contraseñas que luego son imposibles de recordar, sino que bastará con un escaneo facial o el uso simple de la huella dactilar para poder acceder a nuestro banco, nuestro correo o cualquier otro servicio de carácter privado.

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